martes 27 de octubre de 2009

FÁBULA DE LOS MIRAMONTES SOBRE EL CHIAPAS MUJER ANTES QUE HOMBRE


Por Luis Daniel Pulido


Para el Club de la Guanábana y sus “feministos” del comando Z


La mujer fue la primera
en habitar la tierra:
no lo digo yo,
lo dice la Bolívar
de la clase media
en su Biblia que prohíbe
las minifaldas

La mujer llegó
a través del hueso
latinoamericano de Allende
para embellecer la lucha
y el canto

El hombre bajaba
de los árboles

Ya, juntos, se diplomaron
-con vigor y emociones generales-
en el discurso marxista,
en ponerle pecho y cara
a la lucha de clases,
al 2 de octubre no se olvida
y a la república de las barras
y las estrellas

No se nombraron Adán y Eva
porque sería estar a favor
de conspiraciones civiles
y militares norteamericanas;
así que adoptaron el estado rural
de los nombres mayas

Hombre y mujer se manifiestan:
son escritores o periodistas,
se mueren de todo, se mueren de nada

Aman los recursos naturales
por sobre todas las cosas,
y no hablan de globalización
o multinacionales

Él es combatiente,
ella mártir,
y comparten el banquete
de sus dioses minerales

Bonita familia de cuervos
que se comen el corazón
de los niños para vomitarlos
en el Grijalva



martes 13 de octubre de 2009

DARWIN RELOAD


Por Luis Daniel Pulido


La evolución de las especies en su concepción política. Rodeados de leyes y no de agua, surgen desde las cloacas anunciando la redención de una silla. Esto advierte referéndum de rémoras e insectos.

Les fascina la patria y estornudan democracias; reducen la historia al mínimo, tanto, que todas las tesis políticas se pueden leer en una miserable barda. Ejemplos: Bienestar para tu familia, Uno con todos, Hechos no palabras.

Necesitan por naturaleza licencias sexuales, en ello la síntesis de sus movimientos simiescos.

Asumen responsabilidades sociales, y por supuesto, la diversidad biológica de las coaliciones. Y así, bajo las inestabilidades de su naturaleza, todo es opción, jamás regla.

Se especula, por medio de la valoración de capitales, que su temperatura corporal varía.

Los machos se arrastran con su caparazón partidista por las ciénegas de un reino perdido que se deforma al paso de sus huellas en la arena. Las hembras, asumiendo que copular es un juego político, depositan sus huevos en la misma arena. Su sombra es un avestruz.

Pero no tienen crisis de identidad, ya que estos neo-animales registran sus intentos de hablar en una cajita policromática que regula todos los ejercicios previos de evolución. Qué pena que caminen hacia atrás.

Y ahí van simios, tortugas, avestruces, pelícanos, gusanos, zopilotes, reptiles, alacranes, cerdos, pavorreales. Todos auspiciados por el creador, una madre de mil cabezas que genera mercado y codicia como lo es cada uno de los partidos políticos.

Clasificarlos, mister Darwin, le daría un aire científico a la mierda.

Dejémoslo así.

sábado 3 de octubre de 2009

CAÍN DICE UNO, Y DICE VOS


Por Luis Daniel Pulido


Las formas más tradicionales de control social se dan cuando se agrupan síntomas y secuelas dentro de las mismas coordenadas de justicia y derechos comunitarios, es decir, una “revolución” específica de personajes y escrita a manera de guión para ser unidos a pesar de sus diferencias ideológicas.

Este diálogo que no proviene del fracaso sino del desprecio, define el indigenismo contemporáneo desde la consigna irrenunciable de inestabilidad bajo las generales de la denuncia, esa especie de mundo de la fantasía que todo aspirante a guerrillero tiene a costa de no adelantar su muerte histórica.

Esta postura que viene más de la emoción que de proyectos donde podamos ubicarnos desde una épica generosa, dibuja claramente el porqué se habla de “indios pobres” sólo cuando éstos son relativos en número e importancia a las víctimas de tragedias como las de Acteal.

Sin estas concesiones o tiempos oficiales, se adolece de virtudes a cambio de líneas generales de acción para medios y organizaciones en conceptos de gasto y presupuesto. El fondo, como diría Foucalt, sigue siendo poder y deseo, en este caso, geográficamente determinados.

Por eso Chiapas es una sombra que se arrastra entre el dato básico y las lecturas cabalísticas sin poder construir una morada de dignidades justas.

Se puede en relación a los hechos criticar quedito, consultar el mismo banco de criterios, el pasamontañas que cubre el rostro cíclico de la tragedia, el acento en la voz que nos determina como buenos chiapanecos, ese tono agonizante que se impone como quien arroja maldiciones pero también –en conjunto- políticas de reconciliación y estados de guerra permanentes: un público que se integra día a día al consumo de estas expresiones y que “fortalecen” la imagen de Chiapas en esa combinación de hospital psiquiátrico Gobierno-Coneculta-Raúl Velasco.

lunes 28 de septiembre de 2009

LIVIN’ LA PATRIA LOCA



Por Luis Daniel Pulido


En alguna parte
-un cactus, una estatua
o la Universidad de Maryland-
tu nombre no garantiza la belleza;
eres el interior de museos y parques,
fábula de gacetilla, el cordero
en la competitividad de las naciones,
la barra mexicana de abogados,
la visión de futuro compartida,
el total de nuestras vidas,
un miembro de la Corte

Eres el águila, alma mater,
Constitución Política,
administración, judicatura,
Plaza de las Tres Culturas,
Barragán o Farías

Eres también el zapatista,
el graffiti, la irrefutable
arqueología donde se ubican
por igual calles y fraudes electorales

En alguna parte
-memoria histórica,
panza de estándares y reglas-
te comes enterito el padrón
de tu Educación Pública,
tus neurastenias criollas,
nacionalistas, marxistas e indígenas

Eres la suave patria,
el matorral, la bandera,
el acalorado Malcom Lowry,
el que bautiza intereses y apetitos,
los cocteles de Krauze,
la salchicha Frankfurt,
el aliento y la inspiración,
la vuelta al mundo
en un ajuste de cuentas

domingo 20 de septiembre de 2009

EN VOZ DE SILVER SURFER


Por Luis Daniel Pulido

Nunca he visto un poema
en tiendas de autoservicio,
uno que funcione con sensores
de presión y salgan hadas y brujas

Los poemas que he visto
no hablan de aves que emigren
a Dakota en un sintonizador
de alarmas para tormentas

Hay poemas sobre cacerías,
propiedad privada, peleas callejeras

Poemas consanguíneos,
de ánimo, entereza e indiferencia

Poemas de escolleras indigenistas,
de árboles que no completan
el diámetro de selva,
de la webcam revolucionaria:
el alfabeto de una violencia
que ya hemos respirado

Nunca he visto un poema
que desenrede la indiscreta
petulancia de llorar a sus indios
muertos como Magdalenas,
es decir, de donde viene
ese nacionalismo limpia monedas
que cantan todos los lunes
como niños malcriados

Artistas de la sonrisa falsa,
agentes para la fiesta y el aplauso

domingo 13 de septiembre de 2009

ARCADIO, QUE TE PERDONEN SI LLEGAS TARDE

Ilustración: Enrique Alfaro

Por Luis Daniel Pulido

En un ambiente
de poetas y notarios,
el caballero Arcadio
-agitador, vaquero,
fugitivo de un país
partido a la mitad-
era el mismo de ayer:
hombre sincero, de agallas,
de sonrisa franca,
de volcanes y peceras

Nacido bajo el signo
de la guerra,
torero que se juega
la vida desnudando hadas
como Pizarro, Nabokov
y Dominguín

Yo quise pedirle la mano
de una de sus hijas,
decirle que pronto
tendré casa propia,
vecinos para celebrar
cumpleaños, resurrecciones,
amores que aparecen de la nada

Pero Arcadio,
el de otras madrugadas,
escondía los calendarios
de sus ojos tristes
en noches izadas a media asta,
en el bambú y el arroz
de los pinceles sueltos,
entre Circe y Satán

Sabe que en eso del amor
a veces hay que matar
a sangre fría

No camina lento
ni piensa en trenes
que van hacia el norte
,
es la mordida de la serpiente
que le enrojece los ojos
y endulza la saliva
y por la cual pide
aplausos de la Plaza,
una bala entre los dedos

La lluvia cae

HABITAMOS EL GARUFAS


Por Enrique Alfaro


Resulta que todos creemos que estamos en un bar llamado Che Garufas y que en la noche de su aniversario departimos y nos embriagamos felizmente. Resulta que nos sentimos parte de una cofradía secreta que encuentra placeres en los apretujados rincones de esta taberna tenebrosa.

Entre arrinquines y arrumacos, entre vapores y olores, transcurre lo que pareciera ser la existencia de un fantasmal ghetto de pretenciosos y vanidosas que se ríen de si mismos (conste, yo no me excluyo). Pero resulta que para engañar se montan las apariencias y para montar se engaña a quien se deja...

Y es que no somos sustento material sino pretexto imaginario. Somos entelequias de una voluntad ajena que desde hace tiempo nos concibió acosado por su hambre de historias. Somos la mejor invención de ese que originalmente se llamó Eulises y que ahora deambula extasiado entre los humos de su desvarío.

Sépanlo de una vez que nunca le bastaron las experiencias de su vida que lo persiguieron y obsesionaron hasta que fueron atrapadas en un libro. Hoy su mente perversa se alimenta de nuestras historias, de nuestras experiencias virtuales que apaciguan sus ansias de hurto.

Dicen que el tal Garufas robó un vagón de ferrocarril en la ciudad de Coatzacoalcos que luego fue visto en la gloriosa ciudad de Arriaga. Dicen que quienes entraban al furgón mas tarde salían perdidos, con una sonrisa estúpida que solo poseen quienes regresaron de ese etéreo lugar conocido como La Chingada. Hoy sospecho que habito ese carruaje ¿O qué otra cosa puede ser esta larga y delgada nave que nos contiene?

Concluyo que somos maras del viaje garufesco, atrapados en este vehículo imaginario, inventado para la recreación y sustracción de fábulas y alegorías de los parroquianos que acuden por su poción de demencia.

Se me ocurre que soy una proyección de la mente enfermiza que nos administra y que leo un guión ya usurpado. Es más, no existo y no me escuchan. Bebamos pues.

(Texto para leer la noche del viernes 11 de septiembre en el vigésimo primer aniversario del restaurante Che Garufas)